Antes de tener canal, Panamá tuvo Portobelo: la bahía donde se embarcaba la plata del Imperio Español hacia Europa, protegida por fuertes de piedra que siguen ahí, con cañones apuntando a la nada, listados por la UNESCO y gloriosamente sin pulir. Este es el Caribe con historia en los huesos — a 1,5 horas de la capital.
Qué ver y hacer
- Los fuertes: Santiago y San Jerónimo, de acceso libre, perfectos al atardecer;
- El Cristo Negro: la famosa imagen cuya fiesta cada 21 de octubre atrae miles de peregrinos de túnica morada;
- Buceo y playas: arrecifes y pecios cerca, más lanchas a playas como Playa Huerta;
- Cultura Congo: tambores, danza y arte nacidos de las comunidades de personas antes esclavizadas — vivos, no museificados.
La parte honesta
El pueblo de Portobelo es pobre y áspero en los bordes; los servicios son básicos y el ambiente es real, no real-de-resort. Exactamente por eso se siente como el Caribe antes de los folletos. Combínalo con Isla Grande, al lado, para el día de playa.
Foto de portada: Kiam-shim, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
