La Calzada de Amador es lo que pasa cuando sobra material de excavar el Canal de Panamá: la roca extraída se convirtió en un terraplén de 6 km sobre el mar, conectando cuatro islitas en la entrada pacífica del Canal. Hoy es el paseo-postal favorito de la ciudad — palmeras, marinas y esa vista doble: skyline de un lado, una fila de barcos esperando cruzar el Canal del otro.
Qué hacer
- Alquilar bici (incluidas las familiares de cuatro plazas) y hacer el circuito completo;
- Biomuseo: el estallido de colores diseñado por Frank Gehry — su único edificio en América Latina;
- Atardecer + cena: la franja de restaurantes se llena cuando la luz se pone dorada;
- Ferries: los barcos a Taboga y Contadora salen de aquí.
La parte honesta
Es un paseo marítimo, no una playa — aquí nadie se baña. Los fines de semana se llena y estacionar exige paciencia. Ve un día de semana al atardecer, pedalea hasta el final, mira los barcos formarse para el Canal con una bebida fría, y entenderás por qué a toda visita la traen aquí primero.
Foto de portada: Ayaita, Wikimedia Commons (CC BY 3.0).
