Si Costa del Este es la Miami panameña, Santa María es la versión cerrada para quien ya no necesita demostrar nada: una comunidad planificada alrededor de un campo de golf diseño Jack Nicklaus, con mansiones y torres que se negocian entre los metros cuadrados más caros del país.
Qué la define
- El campo de golf como jardín del barrio — incluso para residentes que jamás tocan un palo;
- Densidad bajísima: calles anchas, entradas con garita, el silencio como amenidad;
- Viviendas: villas de millones de dólares, más torres de lujo para quien quiere la dirección con menos mantenimiento;
- Ubicación: junto a Costa del Este y el corredor del aeropuerto — la dirección amiga del jet.
Para quién es
Familias establecidas, ejecutivos en la cima del organigrama y compradores que tratan el inmueble panameño como caja fuerte en dólares. También es terreno natural de la Visa de Inversionista Calificado — una sola propiedad aquí supera el umbral de inversión con holgura.
La parte honesta
Santa María no es un estilo de vida, es un retiro: todo lo interesante requiere auto. Si tu noche soñada es una calle caminable con restaurantes, mira Casco Viejo — si es silencio tras una garita después de un día ruidoso, esto es el tope del mercado.
